viernes, 24 de diciembre de 2010

Sueños de una noche: Capitulo 1

Aura se despertó sobresaltada por la noche, había tenido una pesadilla. Se fue a beber un vaso de agua, se cogió a su gatito y se fue a su habitación. Faltaban dos días para ir a la nueva escuela, estaba nerviosa y sin ganas. Encendió la televisión, ya no tenia sueño. Cogió el libro que estaba en su escritorio, leyó el titulo por milésima vez "Sueños de una noche" Lo tenía desde pequeña y en cierto sentido le había acompañado siempre. Lo único que la inquietaba era lo que había escrito dentro. Eran las cinco de la mañana, no sabia que hacer... Se metió en la cama y se cubrió con las sabanas ¡Que ridícula era su vida! Nunca tenia nada interesante que hacer, desde que dejo su colegio todo había cambiado. Incluso sus padres parecían diferentes. Aura se sentía fatal, pensando y pensando... Se quedo dormida.
A la mañana siguiente se despertó a las once, había dormido muy poco. Desayuno de mala gana y pidió permiso a sus padres para salir a la calle, ¿Que otra cosa podía hacer? Sus padres se lo permitieron. Aura se puso sus vaqueros y salio a la calle, hacia frío, era una húmeda mañana de invierno. Se fue al parque y se sentó en un banco, saco de su bolso su libro "Sueños de una noche" y lo abrió por la primera pagina "¡Cuidado! Este libro contiene información sobre Ándros, la dimensión secreta en la que solo se puede entrar a través de este libro, si este libro cae en otras manos puede producirse un desastre de daños inexpresables, el portador del libro debe tener mucho cuidado con quien lo lee. Solo personas de confianza y buen corazón pueden leerlo." Tras leer la advertencia, se quedo pensativa "¿Que quiere decir con eso? ¿Pueden verlo mis padres?" pensó Aura. Siempre lo había tenido a la vista en su casa, su madre podía haberlo visto e incluso abierto cuando ella estaba en el colegio. Se estremeció al pensar en los extraños poderes que podía contener, se había leído el libro entero más de una vez y venían consejos, costumbres, conjuros y información sobre Ándros, la dimensión secreta. Cerro el libro con cuidado y se fijo en las tapas: Duras, de un extraño color morado desgastado, con alguna estrella dibujada, con grabados antiguos que no se leían bien... Metió el libro en el bolso y regreso a casa.

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